M'he assabentat amb gran tristor de la mort de Labordeta, un personatge aragonès que jo crec que era apreciat i valorat per tothom, fins i tot per persones molt allunyades de la seva forma de pensar. El nostre barri va acollir durant molts anys immigració aragonesa, per cert. La mare de Joan Manuel Serrat en seria un de tants exemples i conec un munt de gent del barri amb pares o avis de l'Aragó, així com també de València.
Fa un temps, per casualitat, em vaig ensopegar amb aquest magnífic grup, La Ronda de Boltaña. En una de les seves cançons, Mermelada de moras, expliquen una d'aquestes històries aragoneses del Poble-sec, la d'un avi que viu al carrer Rosal, que ha perdut la seva dona i que veu, sorprès, com els néts tornen a l'Aragó i fan classes d'aragonès. Ell hi torna també de tant en tant i evoca tant el seu poble com un Poble-sec de revetlles sota un sostre d'estels, mentre comparteix els seus afectes entre la terra que el va veure néixer i la ciutat que el va acollir. A veure si us agrada:
Veig que el so és una mica deficient, així que copio la lletra sencera:
Mermelada de moras
Gatos trasnochadores cortejan bajo el balcón.
Canarios de las Ramblas, y un geranio sin flor.
Bailando calle abajo la noche al fin se marchó...
¿Dónde vas, parrandera, si "El Molino" cerró.
"Canción de mañanada": -Serrat en un transistor,
y un coro de vecinas en el patio interior.-
"Canción de mañanada".¡Qué lejos queda Aragón!..
Casa mía entre barzas,¿cómo te olvido yo?...
Mañanita de domingo, como en casa del mayor;
se irán luego a ver al Barça, y yo con la nieta al zoo.
Mañanita de San Jorge, triste sin libro ni flor:
...Cuando pierde a la princesa, ¿para qué vive el dragón?
No lo sé, pero vive, lo mismo que vivo yo,
hasta que un santo bruto nos clave su lanzón.
Vive en su fría cueva, rumiando lo que perdió:
Mermelada de moras, los recuerdos de amor.
Moras del Pirineo, donde nacimos los dos:
a ella la echó un pantano, yo quise algo mejor.
Rueda que rueda el mundo, con él rodando ella y yo...
en este piso oscuro el rodar terminó.
Ojos como moras negras, en la noche de san Juan
un entoldado de estrellas sobre la calle Rosal.
Giró el mundo en su verbena, y giramos sin pensar
que con cada giro, el baile se acercaba a su final.
Mi viejo Pueblo Seco, -donde viví, moriré...-,
sin perder lo que era me hizo barcelonés.
Y ahora, uno de mis nietos va a cursos de aragonés,
anda soplando gaitas... y pretende volver.
Quiere hacerme de la Chunta,-...¡si soy de la CNT!-;
me trae las "Fuellas", el "Rolde", y "El Cruzado aragonés".
¡La de vueltas que da el mundo! ¡Si ella lo pudiera ver!...
El camino que unos hacen, otros lo han de deshacer.
Como cada Septiembre desde que ella no está
subiré a nuestro valle...si me quieren llevar.
Junto a la casa hundida,-por ella y por tantos más-,
¡le escupiré al pantano!,...y lo haré sin llorar.
Despacio, entre las ruinas, cosecharé en el barzal
moras como sus ojos, dulces hasta rabiar.
No es raro que mi hija me las quiera racionar:
-"Padre, esa mermelada con su azúcar va mal."
-...¡Si supieras que al comerla vuelvo a ver la casa en pie,
y en los labios de tu madre una gotita de miel!
¡Ojalá vivas bastante para descubrir por qué
mientras unto mermelada tú eres mi niña otra vez!
...que el recuerdo vuelve tierno hasta el pan duro de ayer.